Si tienes interés en recibir algún texto completo de los mostrados, u otros diferentes, puedes solicitarlo con un mensaje por medio de la caja que hay al pié de esta página. Muchas gracias.

CUENTOS

1982

 

Sábado por la tarde. Otoño. Llevo varias horas frente al televisor y, una vez más, he perdido la noción del tiempo. Ni aburrido ni entretenido, ni fu ni fa. A tres o cuatro metros de donde estoy suena el teléfono, pero no hago el más mínimo esfuerzo por cogerlo, a ver si con un poco de suerte se cansa quien llama y cuelga. Efectivamente, deja de sonar y sonrío ante lo que considero una victoria incuestionable. Pero apenas unos minutos después vuelven a golpear mis oídos con otra llamada. Resoplo y decido entonces poner en práctica un plan alternativo, esto es, desplazarme hacia el aparato muy lentamente, cual astronauta ingrávido por el espacio, de manera que no me dé tiempo a cogerlo. Eso me serviría de excusa en caso de preguntas impertinentes. Pero a pesar de mis esfuerzos por dilatar los movimientos sin perder el equilibrio, el ring-ring sigue y sigue y sigue hasta obligarme, resignado, a descolgar. ¿Diga?, refunfuño. Juan Carlos, rey de la soledad. ¡Qué vas a hacer ahora? Nada, no tenía pensado hacer nada. ¿Nos vamos a Malasaña?... A mí me apetece un pedo, pero tengo un problema, que como soy un tanto apocado no sé decir que no a nadie, más que a mí mismo, lo que suelo hacer con bastante asiduidad.  Bueno, vale, le respondo. Quedamos en la parada del autobús que hay frente al bingo, lo que unos años atrás era el cine del barrio. 

(...)

1984

I

-          Buenos días. Dígame.

-          Buenos días. Llamaba por lo del anuncio del periódico.

-          ¿Cuántos años tiene usted?

-          Veintidós.

-          ¿Podría acercarse a esta dirección, por favor?

-          ¿Diga?

-          Buenos días. ¿Es ahí donde el anuncio del periódico?

-          Sí, pero esto es sólo para chicas.

-          Gracias.

-          Buenos días.

-          Buenos días.

-          ¿Tiene alguna experiencia en este tipo de trabajo?

-          ¿Qué?

-          Que si tiene experiencia en este tipo de trabajo.

-          La señorita X en este momento está en una reunión. ¿Llama usted por lo del anuncio? Lo siento, ya está ocupado.

(...)

1993

A veces, detrás del agua chispeante se vislumbra la luna, y a veces el sol. Pero aquel día llovió, y todo estaba oscuro. Era la lluvia más triste del mundo. Una gota cayó sobre mi mano, resbaló y se precipitó contra el suelo. Entonces comprendí que la lluvia no era tal, sino mi propio llanto. Acababas de decirme la frase que nunca imaginábamos que nos fuéramos a decir el uno al otro:

    - Ya no te quiero.

Por eso lloraba.  Aquella frase la dijiste y yo la escuché justo cuando me miraba al espejo. Por primera vez tuve que buscar mi reflejo, pero no lo encontré. Incrédulo, mi primera reacción fue buscar la lágrima estampada en el parqué.

  • Ya no te quiero-repetiste desde la nada.

(...)

2000

Es verano y, como cualquiera que haya viajado un poco sabe muy bien, en esta época en el sur hay sitios donde hasta las lagartijas llevan cantimplora. Los matorrales están resecos, la tierra se espolvorea tiñendo de un marrón ocre el suelo, y nadie se atreve a subir las persianas de su casa, a no ser para deportar al típico moscardón que se cuela buscando asilo al frescor de las cuatro paredes. Asfalto y acera son planchas de alto riesgo y los perros se averiguan las sombras por aquí y por allá para tumbarse con la lengua colgando. Ni tienen otra cosa que hacer ni ganas de hacer nada. En esos pueblos, la siesta no hay quien se la salte. Cuando llega algún foráneo a pasar unos días y va con el cuento de “A mí es que la siesta me sienta mal”, o “Yo es que me levanto de mal humor”, así, como marcando territorio, la gente lo mira complaciente. Saben que, a menos de dos o tres noches sin poder dormir, con las sábanas enrolladas entre los pies, va a echarse en brazos de Morfeo sin importarles un pimiento la hora del día.

(...)

LIBRETOS TEATRALES

LÍO EN MESSINA

 

Acto primero. ESCENA I.

 

Se abre el telón y vemos a Honorato está cortando las flores de una celosía. Sus hijas Leonor Tiziana y Beatriz le acompañan. Mientras Tiziana cose y Leonor compone un ramillete de flores, Beatriz lee un poema de "MUcho Ruido y pocas nueces", de Shakespeare.. Suena de fondo una música de cuerda relajante.están sentadas en el suelo. También hay a la izquierda una mesa de jardín con cuatro sillas, un arbusto rodeado de plantas, un banco, y seis velas apagadas rodeando el escenario, en el suelo.

 

BEATRIZ: No sufráis, niñas. No sufráis. Que el hombre es un farsante. Un pie en la tierra, otro en el mar. Jamás será constante. ¿Por qué sufrir? ¡Dejadles ir! Y disfrutad cada día. Vuestros suspiros convertid… en cantos de alegría.

LEONOR: (Repitiendo) En cantos de alegría…

BEATRIZ: No cantéis, niñas. No cantéis lamentos de infortunio. El hombre falso siempre fue desde que el mundo es mundo. ¿Por qué sufrir? ¡Dejadles ir! Y disfrutad cada día. Vuestros suspiros convertid…

LEONOR, TIZIANA (con sorna) Y BEATRIZ: (A la vez) … en cantos de alegría… 

LEONOR: La belleza de ese poema no tiene fin.

BEATRIZ: Y apunta grandes verdades.

HONORATO: Deja que tu hermana menor piense por sí misma, Beatriz. Ningún verso sostiene dos lecturas iguales.

BEATRIZ: Leonor y yo amamos por igual la belleza, y aun admitiendo que hay cierta destreza en interpretar cada una la letra según convenga, ambas podemos instruirnos en aquello que, o bien nuestros ojos no ven, o nuestro juicio relega.

HONORATO: ¡Ay, si vuestra madre os viera! Muy orgullosa estuviera, sin duda, de que cada una tenga su propia personalidad y sus propias maneras. Y, a la vez, muy orgulloso estoy yo de que entre las tres me ofrezcáis cada día un poquito de ella.

TIZIANA: La pena de nuestra madre no es tanto el tiempo transcurrido, pues éramos nosotras muy pequeñas cuando nos dejó, sino el no saber el motivo que a tal la obligó. (Todos se quedan un poquito tristes)

(...)

EL MÉDICO A PALOS

Acto primero. ESCENA I.

 

Se abre el telón. Música. Moliére está en el centro y se gira, hacia el público. 

 

MOLIÈRE: Oh, la, la! (Termina música) Señoras y señores, madames et messieurs, niños, niñas, gente de toda clase, linaje, índole, ocupación, o falta de ella, y que habéis venido a este particular lugar en busca de distracción, quiero daros la bienvenida. Porque… si hay un sitio, un espacio donde la gente es siempre bien recibida es allí donde se cuentan los sucesos más extraños, desterrados, entremetidos, o simplemente divertidos, como sucede dentro de un teatro. Y esto es un teatro. Mi nombre es Jean-Baptiste Poquelin, por algunos conocido como Molière, y fui el autor original de la obra que a continuación van ustedes a presenciar. Fue mi última aportación a la escenografía antes de morir, y como casi todas las que escribí, es cierto que la  historia es en sí una enorme chifladura, y contiene una falta de criterio incroyable, por lo que es incapaz de sostenerse sin naufragar dentro de cualquier mente bien estructurada. No, no no me duelen prendas en reconocerlo. Ninguna irracionalité es más irracional que la que le va a suceder al bueno Bartolo, el protagonista de la trama. Por eso les ruego, que si no es mucho esfuerzo por su parte, aparten en un rincón cualquier sentido critique, objective, expérimenté, mondain, sous-jacente adjacente, cohérente, croyant ou ambivalent que sus redondeadas cabezas puedan albergar. Y si por alguna una extraña casualité a lo largo de lo que van a contemplar sus memorias se resienten, sus sentidos estallan, y notan que sus mandíbulas empiezan a batirse alegremente y sin tropiezos, déjense llevar. En ese momento sûrement es cuando mejor se podrá apreciar que la presuntuosa condición de seres inteligentes que tenemos los seres humanos es más bien una bobería comparada con la inmensidad del Universo. Con ustedes, y a continuación, y sin más dilación, y sin demora, y sin dejar pasar un segundo plus, para evitar a toda costa que la ansiedad les devore y les enferme, por dentro y por fuera, y dependamos de un profesional de bajo precio para corregirlo, que es como aquí en breve sucederá… ¡El médico a palos!

 

(Molière hace mutis por la derecha)

(...)

GUIONES DE CINES

SAETAS, LUCES Y SOMBRAS (largometraje)

SEC. 1. CARRETERA NACIONAL 4. EXTERIOR. DIA.

 

Un coche, modelo utilitario, corre por la carretera.

 

SEC.2.SALON DE ACTOS. INTERIOR. DIA.

 

En un ambiente ostentoso y respaldado por tres grandes banderas clavadas en el techo, el PRESIDENTE del Instituto del Comercio Andaluz espera pacientemente en el estrado a que el público congregado termine sus aplausos. A su izquierda y en una larga mesa se encuentra DON GINÉS, hombre mayor y de pelo blanco, que a lo largo de la película veremos siempre vestido de ese color. Otras personas le acompañan, todos ellos con cierto aire de grandilocuencia.

                              

PRESIDENTE: Hoy es un día especial para mí. Como presidente del Instituto del Comercio Andaluz no puedo sino sentirme sumamente honrado por la presencia de tan altas personalidades en este acto que, con la humildad que requiere todo buen hacer, intenta reflejar su agradecimiento. Agradecimiento a la labor comercial, a la voluntad y al tesón de un hombre...

Un bedel le indica a DON GINÉS que se levante y se acerque al PRESIDENTE. Éste hace lo propio con una actitud lenta y serena, como si aquello no fuese con él.

PRESIDENTE: ... cuyo nombre va a significar, si no significa ya, a buen seguro, para las próximas generaciones de comerciantes en Andalucía, trabajo e inteligencia, valor y decisión.

SEC. 3. AVENIDA DE KANSAS CITY. EXTERIOR. DIA.

El coche llega a Sevilla y se para en un semáforo entre más vehículos.

(...)

UN PARTIDO DE IDA Y VUELTA (cortometraje)

SEC. 1. DORMITORIO DE ALEJANDRO. Int/Día.

ALEJANDRO es un chico delgado, fuerte y tiene una mirada viva. Está tumbado en la cama con las manos bajo la nuca.

 

ALEJANDRO: (Mirando a la cámara) Mi nombre es Alejandro y tengo 17 años. Estoy nervioso por el partido de baloncesto de esta tarde. Es el último de la liga, si ganamos quedamos segundos, y si perdemos cuartos. Es fundamental salir con una mentalidad fuerte, y no podemos perder la concentración en ningún momento... Hemos entrenado muy duro preparando este partido...

 

SEC. 2. PISTA DE BALONCESTO. POLIDEPORTIVO. FLASH-BACK. Int/Noche.

ALEJANDRO entrena al baloncesto con sus COMPAÑEROS. Se trata de un equipo de minusválidos. Manejan sus sillas con una destreza impresionante y ruedan de un lado para otro gritándose mutuamente.

 

ALEJANDRO: (Pidiendo el pase) ¡Eh!

 

Pero al recibir el balón se le escapa de las manos.

 

JUGADOR: ¡Pero qué haces!

 

ALEJANDRO: (Con rabia) ¡Joder!

 

Y se vuelve rápidamente a su cancha a defender. El ENTRENADOR es el único no disminuido de todos, y no para de pitar con un silbato y de motivarlos.

 

ENTRENADOR: ¡Vamos, vamos, vamos, he dicho que marcamos en zona!

 

ALEJANDRO: (En off) El entrenador se llama Sergio... Recuerdo la primera vez que lo ví, cuando me vino a visitar a casa para ofrecerme jugar con ellos... No fue lo que se dice empezar una relación con buen pié...

(...)

CONTACTO

Phone: +34 620 37 49 73

Email: aj-audiovisual@aj-audiovisual.com

Rivas Vaciamadrid (Madrid, Spain)

  • Facebook - Gris Círculo
  • Instagram - Gris Círculo
Logo A Rivas el Telon fondo blanco v2.pn

Todos los derechos reservados.

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now